Tucumán invernal 2018

Rosario 15 de Julio del 2018, a veces mal llamamos excusas a los motivos de reencuentro y así sentenciamos el hermoso hecho de compartir un momento que por fugaces instantes se hacen eterno a los afectos. Y llega el mes de Julio y con él, las vacaciones de invierno, el tiempo disponible y los medios necesarios para visitar a nuestros parientes y qué mejor excusa, para un paso por Tucumán, asi vivimos “Tucuamán invernal 2018”.

El viaje de ida y vuelta
Quien sabe de nuestros viajes sabe por las anteriores relatos que al viajar a la provincia de Tucumán acostumbramos hacer nuestro itinerario de ida en dos tramos haciendo una parada en la provincia de Córdoba para el dia siguiente proseguir hasta el destino.
Agradecido por esta bendición de estar en el torbellino que genera cada viaje y deseando que esto nunca cambie, veo a Sofía crecer y compartir esta felicidad junto a mi compañera, quien entre todo logra retratarme también, como quien retrata una huella en el camino.

La Familia

-Papá ¿vos tenes hermanos?

-Si Sofía, el tío Eneas.

-Preguntame vos papá.

-Sofía, ¿vos tenes hermanos?

-Yo tengo primos.

Con una sonrisa esta charla la solemos tener cada vez más seguido, y prosigue la misma nombrando uno a uno a sus primos rosarinos y tucumanos.

En la vida he aprendido a ver detrás de las definiciones, y asi veo a los hermanos de Sofía que define en primos. Porque todos fuimos padres, hermanos, hijos y demás, de todos nosotros, y por eso somos un todo, lejos de la materialidad que nos encasilla en definiciones.

Así nos reciben como hermanos o como hijos o como padres, nos reciben queridos, como aquel mejor amigo, y eso es hermoso.

Noche de espectáculo

Faltaban unas horas para la presentación y en el ambiente había una mezcla de ansiedad e impaciencia, Sofía junto a su madre comenzaron  hacer las pancartas que acortaría distancias desde el palco al escenario.

Y el reloj dio la hora indicada para la cita, y todos en el gran teatro Alberdi de San Miguel de Tucumán. Tras correrse el telón, en un gran aplauso del auditorio, aparecieron los bailarines antecediendo una gran orquesta. Calmado el último aplauso antes del acorde, que culminaba la introducción, a tempo la ubicación y posturas se escuchó: “¡Ahí está la nona Guille!”  

Y fue la primera vez que vi a mi hija pintar una sonrisa a decenas de personas con esa magia que tienen todos los niños. Siguió el espectáculo y la nona Guille fue la artista de Sofía por esa noche.

Paseo por la ciudad

Infaltable el paseo por la casa historia de Tucumán, un clásico. Tras desasnar las preguntas de Sofía sobre el lugar y compartiendo una colación regional sentadas en el umbral de la casita, Celina le puso color a la tarde con su gracia natural, disfrutando un baile en pleno paseo peatonal frente al ícono turístico por excelencia. Y de yapa, junto al excelente cantor acompañó en percusión una zamba ante los ojos asombrados de nuestra hija.

Llenos de alegrías seguimos, y de paso por la plaza Independencia, Sofia correteó las palomas esquivas sobornadas con miguitas de pan. De pasada visitamos el Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo E. Navarro.

Ruinas de Quilmes

La mañana de todas la más despejada y fresca, marcó dos grados en el tablero de mi camioneta.

A la curva y contracurva, a la subida y pendiente, entre una vegetación que no le hace huella el invierno, caminos estrechos de tercera y cuarta marcha, entre giros completos y unas tantas curvas más, llegamos al borde del Dique la Angostura, allá lejos, El Mollar, trepando laderas lenta y paulatinamente a través de los años, como igual Tafí extendiendo sus anchura urbana.

Seguimos trepando luego hasta el Abra del Infiernillo, allá a los 3042 msnm donde René, una de las llamas que están en el parador posando para los turista, aguardaba por Sofía desde hace unos años, cuando en aquel primer encuentro lo sorprendió en una gran abrazo.

Qué conexión natural presenciamos, en aquel momento como en este último, verla como las mira casi hablando con ellas, y ellas tan en paz como apreciando la intención pura de mi niña. Hasta se nota una sonrisa de la llama.

Seguimos el recorrido dejamos atrás también Amaicha del Valle en un día espléndido, hasta volver a visitar Las Ruinas de Quilmes. Hay mucho que decir y no quiero hacer resumen en esta reseña. Caminamos en la historia un buen rato, Sofía hizo su aporte de restauración y tras visitar el Centro Interpretación Quilmes, que por cierto, es una de mis recomendaciones. Volvimos sobre nuestros pasos, repletos de imágenes y sensaciones.

Postales

El catorce de julio, con el adiós y hasta pronto a los nonos en un abrazo, comenzamos el nuevo viaje con parada en Rosario para tomarnos un tiempo y consultar la brújula de Santino a qué lugar nos destina nuestro camino…

 

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