Puerto Madryn – Parte II

Puerto Madryn 3 de Enero de 2016
Así como teníamos planificado luego de desayunar fuimos a visitar la extensa Península de Valdés, donde conocimos el complejo de Punta Delgada donde luego de almorzar fuimos en visita guiada a una colonia importante de elefantes marinos.

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Colonia de elefantes marinos en Punta Delgada, Península de Valdés.

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Celina haciendo tomas en la colonia de elefantes marinos en Punta Delgada, Península de Valdés.

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Bajando a la colonia de elefantes marinos en Punta Delgada, Península de Valdés.

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Colonia de elefantes marinos en Punta Delgada, Península de Valdés.

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Foto en la colonia de elefantes marinos en Punta Delgada, Península de Valdés.

Mientras nos preparamos con Sofía para marchar, se acerco una oveja del campo pata saludar a Sofía, ¡qué decir la sorpresa de Sofía!.

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Oveja que vino a saludar a Sofía.

En el camino a Punta Delgada fuimos a visitar el Salar Chico.

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En este Salar si nos dejan visitarlo…

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Salar Chico en la Península de Valdés.

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Salar Chico en la Península de Valdés.

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Salar Chico en la Península de Valdés.

Terminada la visita guiada salimos rumbo a la zona de Caleta Valdéz a 40km, donde disfrutamos de una hermosa vista. Dada la época del año, poca población de pingüinos y elefantes marinos. Sofía se había dormido así que opte por bajar hacer algunas fotos y regresar, para así emprender el regreso.
Fue una excursión de mucho tiempo de traslado. En la cual recorrimos casi 200 km de ripio en caminos bien conservados y otros 200 km de asfalto.
Lamentablemente la Camioneta sufrió un impacto de ripio en el parabrisas tras el sobrepaso de un conductor que no conoce más que de marca de 4×4 y no tanto de conducción, en fin, nada grave.
Al regreso comenzamos a escuchar un ruido muy extraño cuando conducía, precisamente cuando desaceleraba. Un poco complicado de deducir donde se producía, pero si cómo, cuando desaceleraba. Seguramente el camino de Ripo nos jugó una mala pasada, lo primero que pensamos. De pasada fui a cargar combustible y a preguntar direcciones de talleres mecánicos el ruido era intenso y bien marcado cuando desaceleraba. Como es domingo no podremos hacer nada asi que luego de tener dos talleres mecánicos para optar, fuimos al camping y mañana la llevaría. Que decir del ánimo…
Ya en el camping me tomé un rato para chequear mas y determinar el origen del ruido, lo cual lo localice en la salida del escape, pero sin precisar si algo estaba suelto. Consultando internet y descartando las patologías de viarios problemas notables o mas graves, decidí volver a tirarme abajo de la camioneta, ya caída la tarde, linterna y tras buscar por el sistema de escape, encontré un ripio alojado en un sector donde no podía escapar, entre el escape y el silenciador, que tal vez en alguno de los saltos pudo entrar y después quedó encajado ahí. Al desacelerar la vibración hacia el ruido. Retiré la piedra, y solucionado. (me llevo la piedra como recuerdo).

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El ripio del problema.

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