Mar del Plata 2019

En la última etapa de nuestro viaje de vacaciones de verano visitamos la ciudad de Mar del Plata. Ciudad pesada, portuaria y turística. Acompañados por un sol radiante en una jornada muy cálida paseamos por la rambla del Hotel Provincial y el Casino, y junto ahi en la playa Bristol abarrotada de personas resaltaba el color verano sobre la área.

La postal no puede faltar, el lobo marino, la rambla y el mar, el Torreón del monje y su gotica estampa que adorna una de las más bellas panorámicas del lugar.

Rompientes de olas y escolleras contornean la ciudad, ciudad portuaria por excelencia, de historias marinas curtidas por la sal.

Paseamos por aquí y por allá, sin descansar así como las olas sin parar.

Terminando nuestra visita, como yapa, fuimos a conocer una bonita localidad a un centenar de kilómetros. El parque de Cariló, una reserva de bosque, dunas y playas. Donde residentes temporales habitan lujosos chalets y hoteles. Calles sin asfalto y de irregular trazas. Todo se armoniza con el bosque y arena.

Y fue hora de regresar a nuestro hogar. Una visita rápida a la ciudad de Mar del Plata y a la ruta a soñar, siete horas de viaje de regreso que fueron suficientes para los próximos viajes planificar.

De todo esto quedan las sensaciones en nuestras almas, las huellas siempre se las lleva el mar.

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