Siguiendo al gato

Ushuaia las últimas tierras del continente americano, donde en plena estación estival puede que sorprenda al incauto una nevada. Fue nuestra experiencia, el objetivo era registrar la Laguna esmeralda, en la zona del Valle de los Lobos. En el primer intento una nevada cubrió totalmente los senderos de acceso al Valle, al siguiente dia lo intentamos nuevamente, Celina como yo equipados con prendas para frio y agua, nuestras mochilas con equipo para ocho horas de trekking más el equipo fotográfico incluyendo lo pesado. En la entrada a la zona del Valle de los Lobos hicimos el registro pertinente, y tras charlar con un grupo de turistas, un hombre acompañado con tres mujeres, que amablemente nos invitaba a realizar el recorrido con su guia personal,optamos por preparar todo el equipo y emprender el recorrido solos como es nuestra costumbre.
La nevada de las últimas horas había transformado todo el bosque en intransitable resbaladizos senderos difíciles de sortear, el dia se presentaba nublado, y nuestro tiempo estaba acotado de ida y vuelta. los catorce kilos de nuestras mochilas hacían aún más difícil el recorrido. Los tiempos se habían disparado, entre las demoras en los senderos, y de repente, un claro, como bien estábamos guiados con un precario mapa y nuestras referencias. Un gran campo de turbales, inundado por el deshielo de la última nevada, pequeñas islitas de no más de un metro de diámetro irregulares, donde cada vez que te asientas en segundos te hundes, ya que son una concentración de musgos esponjosos. Y debíamos sortearlos algo así como un kilómetro. Salto tras salto adivinando el recorrido no se podía decidir ya que en tres segundos te hundes, y terminariamos con los pies mojados entra la nieve y el lodo. Salto tras salto como los gatos luego de un dia de lluvia, nuestro equipo aún más pesaba, y los tiempo cada vez más apretados, Celina por su camino yo por el mio y de repente estábamos en el medio de todo, agua alrededor, turbales, nieve, verde y el gris del día nublado. No teniamos animo de seguir ya que luego deberíamos regresar por el mismo lugar y ya no podríamos cumplir el tiempo previsto. La decisión era ya, abortamos el recorrido o arriesgamos a varios inconvenientes, y recordé que ese grupo de turistas habían salido luego que nosotros con un guia, y no deberían estar lejos, y luego de unos minutos, a la distancia los divisamos, tras hacerles señas, se arrimaron y nos juntamos, eran ellos junto a su guía, el Gato Curuchet, famoso por ser el Primer Sudamericano en correr la Última Gran Carrera de 1800 km en Alaska, tras charlar y saludarlo se comunicó amablemente por radio con la base para avisar que íbamos a llegar demorados y que de venir nuestro transporte a la ciudad, nos esperara. Fue asi que siguiendo al gato, fuimos hasta nuestro objetivo la laguna esmeralda. Entre salto y salto de turbal a turbal, encontré un poco de suelo firme sobre la nieve, tome mi nikon d7000 y les hicimos unas tomas a estos turistas guiados con el Gato Curuchet.

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